MARIO VILLANUEVA, CON UN PIE EN LA CALLE


Ricardo Ravelo/La Opinión de Mexico
–Todo indica que el presidente Andrés Manuel López Obrador solicitará revisar el caso de Mario Villanueva, quien lleva más de dieciocho años preso en cárceles de México y Estados Unidos. Es muy probable que le otorguen la prisión domiciliaria, aunque él pide el indulto. De salir de prisión, muchos empresarios de Quintana Roo –testaferros de Villanueva –deben estar temblando porque ahora deberán devolver los bienes que el exgobernador puso a nombre de terceros, quienes le negaron todo tipo de ayuda económica cuando cayó en desgracia.
Mario Villanueva Madrid, exgobernador de Quintana Roo, lleva casi dos décadas en prisión. En el sexenio de Ernesto Zedillo fue acusado de todo: de corrupción, delincuencia organizada, lavado de dinero y de haberse coludido, desde el poder, con el cártel de Juárez, en aquel tiempo uno de los más poderosos de México.
Ahora, cuando carga con 70 años de edad y varios padecimientos pulmonares y cardiacos, pide al presidente Andrés Manuel López Obrador que lo indulte; clama que lo saque de la cárcel para compurgar en su casa los años que le faltan de la sentencia que lo condenó casi a morir en prisión: saldría en 21 años más, es decir, cuando cumpla –si es que llega –91 años de edad.
Lo extraño de su caso es que ninguna resolución le ha favorecido, pese a que alega ser inocente. Todos los cómplices que cayeron en prisión por su caso ya salieron en libertad. Hasta dos personajes, en otro momento considerados capos del narcotráfico –Albino Quintero y Alcides Ramón Magaña, El Metro –están libres. Menos él.
Villanueva Madrid fue el primer gobernador del PRI en ser enjuiciado y encarcelado por narcotráfico en México, aunque él alega que su encarcelamiento fue producto de una venganza y de ello señala a Rodolfo Zedillo Ponce de León, hermano del expresidente Ernesto Zedillo, quien a la sombra de su hermano le pidió hacer negocios en Quintana Roo utilizando el presupuesto y préstamos en el extranjero. Mario Villanueva se negó y luego vino la venganza, según alegó en varias cartas.
El exmandatario quintanarroense tuvo que huir del país. No se presentó a entregar el cargo cuando terminó su mandato. Estuvo en BeliceCuba y en otros países hasta que la PGR lo ubicó y lo detuvo. Fue internado en el penal de La Palma, luego fue extraditado a Estados Unidos por el delito de lavado de activos, presuntamente obtenidos del tráfico de drogas. Luego fue de nuevo enviado a México, otra vez internado en La Palma y ahora compurga su pena en una cárcel de la ciudad de Chetumal.
De acuerdo con las acusaciones de la PGR, Mario Villanueva ofreció garantías desde el poder político para que el cártel de Juárez se afincara en Quintana Roo. Eran los tiempos de Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, quien oficialmente murió en julio de 1997. En esa época dicho cártel explotaba la llamada ruta del Caribe, muy socorrida, por cierto, hasta ahora, por los cárteles protegidos por políticos.
Uno de los enlaces entre Villanueva y el jefe del cártel de Juárez era Alcides Ramón Magaña –El Metro –, preso por tráfico de drogas. Este personaje era la cabeza del cártel de Juárez en Cancún, centro turístico donde Amado Carrillo invirtió cuantiosas sumas de dinero en la construcción de hoteles. Para ello utilizó prestanombres, quienes ahí andan libres de pena, aunque quizá sí cargados de culpas. O quien sabe.
Se asegura en los expedientes acusatorios que Villanueva Madrid facilitaba el hangar del gobierno del estado en el aeropuerto de Cancún para que descendieran aviones con drogas que, posteriormente, era trasladada a una bodega en camionetas de la policía estatal.
De igual forma, fue acusado de amasar una fortuna descomunal, producto de la corrupción en el gobierno del estado y del narcotráfico, aunque él ha negado cualquier relación con ese negocio ilegal y aduce que la suya fue una desgracia provocada por la venganza de los hermanos Zedillo-Ponce de León por negarse a realizar negocios con ellos.
Ahora que tiene 70 años –poco más de 18 los ha pasado en la cárcel — Villanueva pide ser indultado o al menos que le permitan terminar de compurgar su pena en su casa. Esta petición ha sido rechazada por los juzgadores, pero al parecer ya fue oída por el presidente López Obrador.
En la carta enviada al presidente Andrés Manuel López Obrador, dice Villanueva:
 “Que las investigaciones realizadas por los diputados desde hace más de seis años demuestran que son falsos los hechos ilícitos de los que me acusaron, que las acusaciones fraudulentas fueron fabricadas y que soy inocente”.
Dice que todos los cómplices que fueron relacionados con los supuestos delitos que a él se le imputaron gozan de libertad, pues los exoneraron y los declararon inocentes, menos a él.
Y enseguida menciona la lista: Cecilio Arano Aguilera, Fernando García Salvidea, José Ricardo Marín Carrillo, Óscar Benjamín García Dávila, Luis Alonso Andrés Peraza González, Manuel de Jesús Chan Rejón. En la lista incluyó a Albino Quintero Meraz –Don Beto –quien de haber sido señalado como cabecilla del cártel de Juárez ahora goza de libertad tras compurgar la pena que le imputaron. Es el mismo caso de Alcides Ramón Magaña, El Metro, quien ya fue liberado.
Y entre otros alegatos le dice al presidente que por razones de salud le permitieron irse a su casa a la profesora Elba Esther Gordillo y al exgobernador de Tabasco, Andrés Granier.
Expone: “Tengo ya 20 años y medio sin poner un pie en la casa y he estado casi 18 años y medio en la cárcel compurgando una condena de prisión injusta, por acusaciones falsas sobre delitos que no cometí, con una condena que me permitiría salir libre a los 91 años y tres meses, es decir, que me condenaron a morir en la cárcel.
Si cometió o no los delitos que se le imputaron, sólo su conciencia lo sabe.
Pero Villanueva Madrid tiene derecho a ser escuchado en la petición que formula. Como bien dice, si Elba Esther Gordillo y Granier fueron beneficiados con la prisión domiciliaria, en razón de sus padecimientos, con mucha más razón él que lleva más de dieciocho años preso y con padecimientos graves.
Desde el punto de vista humano, tiene razón, pero a veces –y este es un caso ejemplificativo –la propia justicia es injusta.
Como ha quedado demostrado a lo largo de este caso, la desgracia de Villanueva Madrid fue provocada por diferencias políticas con Rodolfo Zedillo. De esto existen documentos que así lo acreditan, entre otros, cartas y declaraciones ministeriales.
Pero ninguna autoridad ha tomado en cuenta sus argumentos.
También existe la sospecha de que los prestanombres que se quedaron con la fortuna que Villanueva Madrid amasó durante su carrera política en el PRI, pero particularmente cuando fue gobernador de Quintana Roo, sean los que hayan movido sus influencias con algunas autoridades judiciales para que no fuera liberado.
Se afirma que Villanueva Madrid compró terrenos de alta plusvalía, creó empresas, adquirió inmuebles –casas, hoteles, ranchos, fincas –que puso a nombre de testaferros y que, tras su caída, a finales de los años noventa, se apropiaron de esos bienes. Se afirma que, desde la prisión, buscó a través de sus familiares que algunos de estos prestanombres le facilitaran recursos para su defensa, pero le negaron todo tipo de apoyos.
Suena muy raro –y esto tendrá que ser parte de la revisión de su expediente –que la mayoría de los presuntos cómplices suyos –incluido los testaferros –estén en libertad e incluso, como él dice, hasta exonerados, menos él.
¿Acaso los propios testaferros corrompieron a las autoridades para que no saliera de la prisión? ¿Son los propios prestanombres de Mario Villanueva los que impidieron que recuperara su libertad?
Todo es posible.
Tras la carta que envió al presidente López Obrador, ahora el gobierno federal revisará su caso y, de acuerdo con lo expresado por el presidente, todo indica que habrá justicia para Villanueva en su petición: saldrá de la cárcel y compurgará su pena en su domicilio, a menos que la decisión oficial sea otorgarle el indulto, lo que lo liberaría de cualquier pena.
Sobre las decisiones que han tomado los jueces en su caso, dice en su carta:
 “Esta es la tercera ocasión en que me daña, es la tercera resolución con mala fe y violando la ley el juez hace en mi contra sin razón legal alguna, porque todas las pruebas demuestran que, apegado a la ley, debió resolver favorablemente el traslado a mi domicilio”.
Share on Google Plus

About La Opinión de México

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.

0 Comments:

Publicar un comentario

Entradas populares

LO MÁS POPULAR