LIDERAZGO AUSENTE; PAN, OPOSICIÓN FALLIDA


*Grandes diferencias en ideología, tradición e historia entre los diferentes grupos que conforman el Partido Acción Nacional, han generado una lucha intestina por el control del órgano político, la cual ha dado como resultado no solo la fuga de liderazgos sino también su evidente debilitamiento. La pérdida de las gubernaturas de Puebla y Baja California en las pasadas elecciones aceleró su debacle y sacó a flote la debilidad de su dirigente Marko Cortés para representar un partido de oposición que pueda enfrentar a un gobierno con mayoría en el Congreso de la Unión. El resquebrajamiento del PAN se ahondó con las dirigencias de Gustavo Madero y Ricardo Anaya, lapso en el que se formaron verdaderas mafias que dividieron al partido tanto entre grupos cercanos al liderazgo nacional como en los comités estales del Estado de México, Puebla, Veracruz, Jalisco, Chiapas y Ciudad de México. Para revertir esta situación y que el PAN vuelva a figurar dentro de la escena política, el partido debe retomar la selección de candidatos a través de asambleas internas. Se deben acabar todas las cofradías y mafias que lo único que han hecho es demeritar la imagen de una institución que debería estar a la altura que demanda la actual coyuntura política. En estos momentos, se vive la amenaza latente de que las divisiones al interior se profundicen y con ello la migración de militantes, sobre todo si Margarita Zavala y el ex presidente Calderón logran el registro de su órgano político México Libre. Un partido sin pies ni cabeza en el que su dirigente se ha dedicado a satisfacer las necesidades de un pequeño grupo de aduladores.

STAFF LA OPINIÓN DE MÉXICO

Ciudad de México.- Las elecciones del pasado 2 de junio significaron para los militantes del PAN una dolorosa derrota sobre todo por la pérdida de su bastión histórico Baja California, así como de la gubernatura de Puebla, donde encabezó consecutivamente tres administraciones estatales.

Militantes panistas de vieja cuña opinan que resulta evidente que haber perdido ambas gubernaturas es resultado de la continuidad de un liderazgo que ha privilegiado los intereses de la dirigencia ignorando la voz de la militancia, en definiciones tan importantes como la designación de candidaturas o el rumbo estratégico del PAN, sobre todo en momentos en que tiene que enfrentarse al partido en el poder (Morena) que cuenta con mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República. 

Opinan que la actual dirigencia encabezada por Marko Cortés Mendoza ha desalentado el debate democrático interno y desactivado los mecanismos que daban garantías a los contrapesos y a la inclusión en toda la estructura blanquiazul.

La militancia sostiene la necesidad de que el PAN debe cambiar su política partidista.

Los errores de la dirigencia panista son evidentes y como muestra de ello tenemos la pérdida del poder no solamente en el quinto estado más importante del país en términos de su peso electoral que es Puebla, sino también en Baja California, entidad federativa que ha sido referencia de victoria blanquiazul desde 1989.

En opinión del integrante de la Comisión Permanente del PAN, Max Cortázar, el CEN del partido debe conducir un proceso de amplia reflexión que lleve a identificar con toda exactitud las causas de las derrotas en Puebla y Baja California, como las enseñanzas de las victorias en Aguascalientes, Tamaulipas y la capital de Durango.

“Si los panistas seguimos evadiendo un debate interno amplio e incluyente, sólo hará más largo el camino de las derrotas. Sobre la mesa debe ponerse la posibilidad de reforzar el camino mediante una profunda reforma estatutaria con sentido democrático, dar certidumbre al padrón de militantes, imponer la voz de la militancia en decisiones fundamentales y promover acciones incluyentes de sus liderazgos en todo el país. Solo así podrá crecer el PAN, siendo un instrumento abierto y útil a las mejores causas de los ciudadanos”.

El PAN tiene la oportunidad de refrendar sus liderazgos en los estados de la República de cara a las elecciones intermedias de 2021 cuando se renovará la Cámara de Diputados y 13 gubernaturas, tal como lo hizo en los recientes comicios del 2 de junio, donde logró mantener una fuerte presencia regional en Aguascalientes, Tamaulipas, Durango y la zona metropolitana de Puebla.

Al igual que los otros partidos de oposición, el PAN enfrenta el reto de recomponer sus estructuras para mantenerse competitivo, de lo contrario está condenado a desaparecer en una década dejando su lugar al partido en el poder y nuevas agrupaciones políticas.

“Todos los partidos a nivel nacional tienen estructuras caducas, con liderazgos que no se acaban de ir, van a acabarse de ir en este sexenio, y los partidos que más se adapten al cambio generacional van a ser lo que van a sobrevivir”, explicó Fernando Dworak, especialista en estudios legislativos.

Los resultados de las pasadas elecciones del 2 de junio demuestran que partidos como el PRI y el PRD salieron mal parados, ya que no lograron posicionarse como fuerzas políticas reales en los estados donde hubo comicios.

En el caso del Partido Acción Nacional, mantuvo fuerza en Aguascalientes, Tamaulipas, Durango y Quintana Roo, pero perdió sus bastiones Puebla y Baja California.

“El abstencionismo es provocado por partidos que no encantan a nadie, por lo que es necesario desarmar el sistema de oligopolio partidista y comenzar a hacer normas electorales que los obliguen a competir”, señaló Dworak.

Añadió que desde la reforma electoral de 2007 los partidos tradicionales se auto protegieron al poner barreras a las organizaciones que buscan su registro como partidos. Pero ahora ya fueron avasallados por el lopezobrarismo, y no han encontrado la forma de reconfigurarse.

“Esta ruptura de los políticos de siempre y los que hay de la generación X, abre la oportunidad a los millennials a que irrumpan mejor mediante las nuevas formas de comunicar a través de la tecnología”, dijo el especialista.

En opinión de Carla Astrid Humphrey Jordán, doctora en Gobierno y Administración Pública, es una realidad que como se encuentran actualmente los partidos políticos no van a continuar, y la primera gran prueba que habrán de pasar serán las elecciones del 2021 y del 2024.

Consideró que se verán nuevos partidos, y citó el hecho de que hubo más de cien solicitudes de partidos políticos de nueva creación en el Instituto Nacional Electoral, “y habrá que ver cuántos logran el registro”, dijo la también exconsejera electoral del Instituto Electoral del Distrito Federal (hoy IECM).

Humphrey Jordán comentó que parte importante de la nueva realidad de los partidos debe ser la transparencia y las propuestas reales a los ciudadanos, de lo contrario, seguirán por el mismo rumbo de la desaparición, si no de su registro, sí de su fuerza política real.

Marko Cortés, una dirigencia fallida

El dirigente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, encabeza un partido que representa a una oposición debilitada que no ha sabido aprovechar la oportunidad que significan las decisiones equivocadas de un gobierno arbitrario, despidos masivos, cancelación de programas sociales y de proyectos económicos de gran calado, desabasto y crisis en el sector salud, eliminación de reformas, y una sumisión ante un presidente estadounidense que ningún gobierno anterior ni del PRI ni del PAN había hecho tan evidente.

Nada de eso han aprovechado Marko Cortés y sus cercanos para posicionar al PAN como una oposición con fortaleza, bueno, ni siquiera el fallecimiento -que aún permanece en la sospecha- de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso Hidalgo y su esposo el senador Rafael Moreno Valle.

Cortés Mendoza es un líder temeroso que se encuentra más concentrado en proteger sus feudos, que en representar a una verdadera oposición. La militancia asegura que su liderazgo se limita a satisfacer las necesidades de un pequeño grupo de aduladores de medianía capacidad.

En una de sus primeras acciones como líder del PAN, Marko Cortés relegó a Damián Zepeda de la coordinación panista en el Senado; en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks se abrió camino por propia valía en la coordinación parlamentaria y en la actualidad se puede decir que es una de las pocas voces con autoridad moral dentro del partido.

En el caso de Puebla, la tragedia de la muerte de la gobernadora Martha Alonso lo dejó prácticamente paralizado, pues no supo cómo enfrentar desde el punto de vista político-electoral la pérdida de la mandataria.

En Baja California, el líder panista dejó crecer los negativos de Francisco ‘Kiko’ Vega a favor del candidato de Morena, Jaime Bonilla, y de esa forma terminó con una racha histórica de 30 años de gobiernos albiazules desde que Ernesto Ruffo Appel ganó la gubernatura en 1989.

Pero los yerros de Cortés Mendoza no pararon ahí. Desaprovechó la exoneración jurídica del ex candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya por presuntos los delitos imputados en la campaña con claros tintes electorales, sin definir una estrategia para reposicionar al partido.

No hubo nada más allá de un par de declaraciones “banqueteras” del líder nacional del PAN, aunque lo más grave es que estuvo ausente un cierre de filas público del panismo en torno del ex candidato de la alianza PAN-PRD-MC para reivindicar su imagen y de paso la figura del blanquiazul.

Esas indecisiones y ausencias del CEN del PAN bajo el liderazgo de Marko Cortés, han ido construyendo las bases del fracaso como una oposición con voz y presencia frente al gobierno de la Cuarta Transformación.

Son muchas las voces al interior del PAN y también de analistas políticos y especialistas, que consideran que no solamente se encuentra en juego la supervivencia de un partido político, sino la de una oposición que debería estar comprometida con el futuro del país.

Marko Cortés no ha logrado impulsar la recuperación del panismo luego de las fracturas internas que padecieron en las pasadas elecciones presidenciales, donde además de la ruptura de Margarita Zavala y de su esposo el ex presidente Felipe Calderón, varios panistas de las cúpulas renunciaron a las filas blanquiazules para irse con Morena como es el caso del senador Germán Martínez Cázares.

En estos momentos, se vive la amenaza de que las divisiones al interior se ahonden y con ello la migración de militantes, sobre todo si Zavala y Calderón logran el registro de su partido político México Libre.
Share on Google Plus

About La Opinión de México

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.

0 Comments:

Publicar un comentario

Entradas populares

LO MÁS POPULAR